La velocidad de los impulsos ultrasónicos generados mecánicamente a través del hormigón depende principalmente de sus propiedades elásticas. El método ultrasónico puede utilizarse para evaluar la calidad del hormigón, ya que es útil para establecer su homogeneidad (grietas internas, defectos, deterioro debido a los ciclos de congelación/descongelación) y para estimar su resistencia. Las ondas ultrasónicas no provocan daños en los elementos de hormigón, por lo que es un buen método para la supervisión a largo plazo.